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The Summer I Turned Pretty: la serie adolescente que movió el marketing, la nostalgia y una comunidad

  • Foto del escritor: Victoria Lazbal
    Victoria Lazbal
  • 28 sept 2025
  • 4 Min. de lectura

TSITP

Es oficial: La serie que nos tuvo en velo llegó a su final.


The Summer I Turned Pretty dejó de ser solo una serie teen para ser algo más grande: un fenómeno cultural cargado de emociones, estrategias de marca bien pensadas y un fandom activo que palpitó semana a semana los capítulos. Me encanta ver cómo funciona esta mezcla de nostalgia, música, comunidad y marketing que no solo vende la historia, sino que invitaba a que formes parte del “Team Conrad” o “Team Jeremiah”. En este artículo bien millennial traigo algunas cositas para charlar: qué hizo que enganche tanto, cómo las marcas se subieron al tren, y qué lecciones de comunicación podemos sacar.



Lo que hace que enganche más allá de la adolescencia


Taylor Swift

Aunque la serie está orientada al público joven, muchas mujeres millennial (yo incluída por supuesto) también la seguimos cada capítulo. Esa nostalgia de vivir de nuevo (o por primera vez) esa intensidad emocional del primer amor, la angustia adolescente, los dilemas morales de la vida. Eso conecta distinto.


La música también juega un papel clave. Taylor Swift y otras artistas con canciones cargadas de emoción están presentes, ayudando a que las escenas se sientan más profundas y resonantes. Jenny Han, la autora, incluso escribió cartas manuscritas para conseguir permiso de usar algunas canciones de Swift (wow, lo dio todo, la amamos). Eso le añade autenticidad al producto final sin dudas.


El formato semanal también ayudó: se publicaban los capítulos una vez por semana, lo que generaba expectativa constante, teorías, conversación, memes. No es una maratón, es algo que se vive episodio a episodio con otros.



Marcas, fandoms y guerras de equipos: Team Conrad vs Team Jeremiah


Team Conrad vs Team Jeremiah

Se armó toda una estrategia de marketing alrededor del triángulo romántico. Muchas marcas se subieron al trend públicamente como parte de “Team Conrad” o “Team Jeremiah”. Eso no sólo generó engagement, también viralidad y empatía. Acá te dejo un posteo de The Moment Lab donde recopila algunos ejemplos.


Sour Patch Kids y Swedish Fish

Por ejemplo Mondelez sacó packs exclusivos de Sour Patch Kids y Swedish Fish para cada equipo, que se vendían en Amazon y tiendas.


Las marcas ya no esperan solo para hacer publicidad tradicional; participan en contenido generado por fans, memes, comparativas estéticas, posts de moda, etc. Lo que hace más poderoso todo el combo es que las marcas actúan “como personas”, usando el humor y buscando esa correspondencia con su comunidad.



Música, autoría y easter eggs: detalles que suman

Como mencioné antes, las canciones de Swift no son decorado: funcionan como personajes casi, marcan estados de ánimo, refuerzan nostalgia, ayudan a construir atmósfera emocional en las escenas. La música eleva el storytelling, y eso potencia la conexión del público.


Dato: La canción "Dress" de Taylor Swift aumentó 666% en sus reproducciones luego de su uso en la serie.

Las redes se llenaron de teorías (como que eran 14 capítulos en la última temporada y no 11, o que el capítulo final iba a durar 3 horas...), hubo diálogos en TikTok respecto a qué canciones iban a salir, qué escenas fueron inspiradas en momentos icónicos de los 2000s, etc. Eso es contenido extra sin costo para la marca, generado por la audiencia, que alimenta la conversación. ¡Amamos cuando esto ocurre!



Lecciones de marketing y comunicación que nos dejó TSITP

  • Activación de comunidad real: no es solo tener fans, es darles espacio para elegir: ¿quién elegís? ¿Conrad o Jeremiah? Esa división crea compromiso y mantiene el interés.

  • Uso estratégico de la nostalgia: vestir la serie con códigos de los 2000 (música, estética, arquetipos) conecta fuertemente tanto con Gen Z como millennials (¡GRACIAS!).

  • Marketing “friccional” controlado: pequeñas tensiones emocionales, dilemas románticos, teorías; algo de drama que hace que los seguidores participen activamente, especialmente en redes (memes, teorías, debates).

  • Sinergia música-imagen-marca: cuando podés sincronizar canciones que ya tienen peso emocional con escenas que las refuercen, el resultado emociona, se comparte, genera viralidad.

  • Estrategias multiplataforma y temporalidad: publicación semanal, contenido de fandom en redes, merchandising, colaboraciones con marcas, hay que aprovechar todos los canales.



Hey, yo también aproveché y subí un video a tiktok que se hizo viral... 🤭


TikTok

No es joda. Obvio que aproveché el momento para revivir mi algoritmo que lo tenía un poco tirado.


Acá la evidencia de cómo subir un video con el timming perfecto, un uso de hashtags estratégico, la música de la serie y una temática que hizo que la comunidad de TSITP se sintiera identificada, fue el combo perfecto para que tuviera miles de visualizaciones en las primeras 24H.




Conclusión


TSITP

The Summer I Turned Pretty me demostró que una historia bien contada, sumada a música poderosa y comunidad activa, puede ser mucho más que entretenimiento: puede convertirse en fenómeno cultural. Para quienes trabajamos en comunicación o marketing, es un recordatorio de que lo más atractivo no es lo más nuevo, sino lo que resuena, lo emocional, lo nostálgico y lo humano. Porque cuando una marca suma creatividad en esos puntos, no solo vende un producto, sino que participa de una conversación que va más allá.


Ahora solo queda esperar a que salga la película que anunciaron el día del estreno del capítulo final (ya estamos ansiosas).


Si vos también te obsesionaste con esta serie como yo y sos #TeamConrad, tenés que dejarme un comentario 😉


Vicky

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